El pádel se instala en Italia para quedarse

Al igual que en España, el auge del pádel  hace que Italia ya tenga unos 500 federados, miles de jugadores amateur, 27 pruebas profesionales anuales y más de 150 pistas construidas.

El pádel entró oficialmente en Italia allá por 1991, en tierras toscanas, donde se construyeron las primeras pistas, y en Bolonia, ciudad en la que se instaló la Federación y donde se formaron los mejores jugadores italianos. Pero a diferencia de nuestro país, nadie dedicó su tiempo para hacer crecer este deporte, y hasta 2010 seguía siendo una actividad desconocida para muchos.

Stefano Magnaldi, uno de los grandes impulsores del pádel en Italia y promotor Bullpadel, explicaba en una reciente entrevista que él introdujo la primera pista para su uso público allá por 2008, principalmente por la pasión que sentía por este deporte, pero también porque él pensaba que podía ser un negocio.

Seis años después, de 5 pistas construidas se han pasado a más de 400, con la seguridad de que el crecimiento del pádel ya es exponencial e imparable, convirtiéndose de esta forma en uno de los deportes más practicados a nivel amateur.

Actualmente cerca del 70% de las pistas de pádel italianas se concentran en Roma, aunque el abanico se va abriendo a ciudades como Milán, Florencia, Verona o Turín, que en 2015 vio incrementada su inversión debido a su denominación como ciudad europea del deporte.

El perfil del jugador suele ser de personas mayores de 35 años, ex tenistas, de clase medio-alta y que por motivos personales, laborales o familiares tienen o han tenido relación con España.

Están apareciendo ya las primeras escuelas, por lo que dentro de unos años es fácil que los que hoy son niños alumnos de las mismas, se conviertan en grandes figuras del deporte.

Regido por un comité dentro de la Federación Italiana de Tenis (Comitato Paddle) y gestionado desde Roma, el pádel profesional se organiza a través de un buen circuito, algunas grandes pruebas al año (abiertas también a jugadores extranjeros) y varios torneos solo para jugadores nacionales. En 2015 se creó la liga nacional por equipos, subdividida en dos grupos (norte y centro-sur), y cada semana se juega una jornada (3 parejas masculinas y 1 femenina por equipo).

A pesar de la inmadurez del pádel italiano, a nivel internacional, hay que decir que los jugadores del país con forma de bota quedaron cuartos en el último Campeonato del Mundo en categoría femenina, y sextos en la masculina. Un hecho que, sin duda, hace presagiar un buen futuro padelero en Italia.

FOTOGRAFÍA: Federazione Italiana Tennis